EL RESURGIMIENTO DE LAS BARBERÍAS
Publicado por Super User

No hace mucho tiempo, la tradición de acudir a la barbería estuvo en “peligro” debido a la proliferación de las estéticas o salones unisex, producto de los movimientos culturales surgidos a partir de la segunda mitad del siglo XX que abrazados a la causa de la búsqueda de igualdad y unidad han dado origen a distintas modas y tendencias andróginas donde se desvanece la línea divisoria entre lo masculino y lo femenino.

Los salones unisex acapararon por varias décadas todo el mercado del cuidado personal y la estética de hombres y mujeres de todas las edades, de tal forma que las barberías se quedaron únicamente con sus clientes más fieles, hombres chapados a la antigua que no cambian el entendimiento con su peluquero por la osada experimentación de los estilistas.

Hace un par de años, sin embargo, las barbas abundantes se pusieron de moda nuevamente, esto como parte de una tendencia masculina bautizada como 'lumbersexual', que consiste en mostrar una imagen un tanto ruda y extremadamente varonil que se contrapone a la estética metrosexual que dominó entre los hombres durante la década de los noventa y principios de este siglo.

Es este panorama, así como la nostalgia por las tradiciones, lo que ha hecho posible el resurgimiento de las barberías, aunque, claro, con sus variaciones.

Las nuevas barberías son una reinterpretación de las tradicionales, con las que coexisten, pero en general se diferencian por ofrecer muchos más servicios, así como por cuidar al extremo el aspecto de sus instalaciones con el afán de brindar el máximo confort a sus clientes. Hay para todos los gustos, desde las económicas hasta las muy lujosas con bar integrado. Desde las exclusivamente masculinas hasta las que se especializan en hombres pero no restringen el acceso a las mujeres (madres o parejas de sus clientes) y se preocupan por proveerles un ambiente cómodo.

Y en cuanto a la barbería y peluquería masculina de aquí a un futuro cercano

Las barbas se siguen llevando. Ya no son una tendencia tan marcada como hace dos o tres años, cuando eran lo más actual y además se llevaban de una longitud exagerada, pero se siguen llevando. Ahora las vemos más cortas, no tanto como las barbas de pocos días, pero sí cortas, y con una ligera desproporción del bigote respecto la barba. Seguirán dando guerra en 2018, 2019 y hasta puede que en 2020. Se va a seguir llevando el fade, pero menos. No vamos a ver tantos degradados como hasta ahora, y esta medida va a dejar paso a un cabello más largo. Vamos  a ver longitud en la nuca y en los lados, ¡y viene con fuerza el cabello rizado! Tendremos una clara influencia de los años 80. En coloración se van a seguir dando notas de color en aquellos hombres más atrevidos. No estamos a la altura de la peluquería femenina pero es un campo donde poco a poco vamos avanzando. Veremos algunas luces, reflejos, o para los más atrevidos tenemos el color plata, o colores de fantasía.

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